French roast

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Mear en el lavamanos, una cuestión de lógica

Es un error de los arquitectos, no nuestra culpa. Pasa que ellos siempre ponen la puerta de acceso y el lavamanos casi en el mismo sitio… para poder acceder al inodoro, y descargar la inmensa cantidad de orina que tenemos dentro, debemos hacer un giro innecesario (hacia la izquierda o derecha) y avanzar toda una serie de pasos que se vuelven interminables. Entonces, qué puede hacer el hombre moderno y apurado de hoy sino saciar su necesidad en el primer lugar disponible? Y cuál es este lugar? el puto lavamanos!! no es nuestra culpa que los arquitectos sean idiotas.

Duelo de ingenio con el inspector Ford

EL ACCIDENTE MACABRO
por Woody Allen

—Acabo de matar a mi marido —sollozó Cynthia Freem junto al cuerpo del hombre fornido que yacía en la nieve.

—¿Cómo ocurrió? —preguntó el inspector Ford, sin andarse por las ramas.

—Estábamos cazando. A Quincy le gustaba cazar, igual que a mí. Nos separamos momentáneamente. Vi moverse los arbustos. Creo que imaginé que se trataba de una marmota. Disparé. Era demasiado tarde. Al quitarle el pellejo, comprendí que estábamos casados.

—Hmmm —murmuró el inspector Ford, observando las pisadas en la nieve—. Debe ser usted muy buena tiradora. Le acertó justo entre las cejas.

—Oh, no, tuve suerte. Realmente soy una aficionada en este tipo de cosas.

—Ya veo.

El inspector Ford examinó lo que llevaba el muerto. En el bolsillo llevaba un string, así como una manzana de 1904 e instrucciones sobre lo que debe hacerse en caso de despertar al lado de un armenio.

—Señora Freem, ¿ha sido éste el primer accidente de caza de su marido?

—El primero fatal, sí. Aunque una vez, en las Montañas Rocosas del Canadá, un águila se le llevó el certificado de nacimiento.

—¿Su marido llevaba siempre bisoñé?

—No realmente. Solía llevarlo encima y lo sacaba si le contradecían en una discusión. ¿Por qué?

—Parece un tipo excéntrico.

—Lo era.

—¿Es por eso que usted le asesinó?

¿Cómo descubrió el inspector Ford que no había sido un accidente?

Un cazador de experiencia como Quincy Freem jamás habría salido a cazar ciervos en ropa interior. En realidad la señora Freem le había apaleado hasta matarle cuando estaba jugando a hacer manitas, e intentó luego simular un accidente de caza arrastrando su cuerpo hasta el bosque y dejando junto a él un ejemplar de Caza y fauna. Con las prisas se olvidó de vestirle. El porqué el difunto estaba jugando a hacer manitas en ropa interior permanece en el misterio.