14e arrondissement

Último fragmento de la película colectiva Paris, je t’aime (2006) firmado por Alexander Payne

A veces, un lugar exótico es sólo eso.

Anuncios

Pánico y Locura con el General Roca

por Giacomo Aldo Yangrante

AFUERA DOLÍA TORRENCIALMENTE  y en la multiplicidad de la estación se amontonaban los espectros. Pesados recorrían los andenes, carentes de sueño y armonía como pequeños e inútiles hijos de la violencia. Pendientes del caprichoso rugir jade, sólo querían volver a sus hogares. Algunas niñas revoloteaban entre los bronces oxidados, ¡Oh, qué hermoso cielo evocaban! Apenas rozando sus vestiditos beige, tan delicadas y pequeñas; como amapolas, esperaban el primer gemido primaveral para extender sus alas y brillar. Por mi parte estaba todavía entero, sobrellevando la intemperie intacto, revoloteado por pensamientos que guionizaban viejas desavenencias políticas, aforismos de moda, jitanjáforas de realidad llevada al extremo, ficción. Pánico & ejercicio sórdido en la estación General Roca. Todo a flor de piel y sin resolver. Read More

fuba

Familia unida busca amiga Fernando usa botella en ano Fuego urbano, bolivia anárquica Feliz comunión Bryan y Andy Frazada uterina, balcón agónico Fuerza urgente, baño ardiente Fantástico uniforme en barco almirante Fundación usnavy baraja aliados Fanático ucraniano balea armadura Finca usada, bajos aranceles Fecha ungida basílica anchorena Femenina usadora batata angelical Fruta utiliza boleta amable Fuente utensillo basija ánfora Fogonazo ultramarino, barco altivo Fecha única, barata en alpargatas Feroz umpa  lumpa batalla atlánticos Faltan unguentos, baratas alternativas Flecha urdu baja botonea amparanoia

Sí… tengo que rendir un examen el lunes 🙂

Diario de un esclavo del dinero (y IIII)

Soy una puta, de verdad.

Trabajo para satisfacer todas las necesidades de un cliente que siempre quiere pagar menos. En horarios extraños, mis únicos contactos sociales son miembros de mi misma profesión. Debe ser cordial en todo momento y estar dispuesto a “ir más allá” para cumplir con las exigencias de mi jefe. Tengo bonos por productividad. La única diferencia es que ellas acaban de vez en cuando y yo ni siquiera eso.

Algunas aclaraciones: sí, esto ya lo leyeron en alguna cadena de mail. No, no comercio con el culo solo estoy haciendo una metáfora. Y te lo digo a vos, pervertido de mierda, que caíste acá después de poner “putas baratas” en tu buscador de google. Bueno, acepté el dichoso trabajo de data entry. No es tan malo, digo, hay un tipo de gente que puede realizar este trabajo sin sentirse humillada en cada instante. Supongo que serán adolescentes entre 12 y 15 años, mantenidos por los padres en todos sus vicios y alimentos, que nunca han trabajado antes y cuya única preocupación en el mundo es decidir con qué mano masturbarse. Salvo por el último punto, disto mucho de cumplir el personaje. No pierdo la esperanza de encontrar algo mejor (digo, no debe existir nada peor que esto). Lo digo de verdad: mantengo plena fe y esperanza en un futuro laboral donde no me avergüence de mi reflejo cada mañana. No soy un iluso, tengo los pies puestos en la tierra y seguro adelante con mi fe en este país y su buena gente. Acaba de llegar mi tío Clotilde, dice que tiene unos terrenitos baratos en la Luna que me puede vender. Huelo un buen negocio 🙂

She came from Greece she had a thirst for knowledge,
she studied sculpture at Saint Martin’s College,
that’s where I,
caught her eye.
She told me that her Dad was loaded,
I said “In that case I’ll have a rum and coca-cola.”
She said “Fine.”
and in thirty seconds time she said,

“I want to live like common people,
I want to do whatever common people do,
I want to sleep with common people,
I want to sleep with common people,
like you.”

Well what else could I do –
I said “I’ll see what I can do.”
I took her to a supermarket,
I don’t know why but I had to start it somewhere,
so it started there.
I said pretend you’ve got no money,
she just laughed and said,
“Oh you’re so funny.”
I said “yeah?
Well I can’t see anyone else smiling in here.
Are you sure you want to live like common people,
you want to see whatever common people see,
you want to sleep with common people,
you want to sleep with common people,
like me.”
But she didn’t understand,
she just smiled and held my hand.
Rent a flat above a shop,
cut your hair and get a job.
Smoke some fags and play some pool,
pretend you never went to school.
But still you’ll never get it right,
cos when you’re laid in bed at night,
watching roaches climb the wall,
if you call your Dad he could stop it all.

You’ll never live like common people,
you’ll never do what common people do,
you’ll never fail like common people,
you’ll never watch your life slide out of view,
and dance and drink and screw,
because there’s nothing else to do.

Sing along with the common people,
sing along and it might just get you through,
laugh along with the common people,
laugh along even though they’re laughing at you,
and the stupid things that you do.
Because you think that poor is cool.

I want to live with common people,
I want to live with common people etc…

A la vuelta de la página menos pensada: Julio Cortázar

Hay que leer a Cortázar. Siempre. Sus cuentos son la pintura genial de seres improbables, mágicos y llenos de ternura. Son la síntesis mejor de su literatura, y son también la oportunidad de embarcarse en un viaje interminable conducidos por su mano maestra.

“En los libros de Cortázar juega el autor, juega el narrador, juegan los personajes y juega el lector, obligado a ello por las endiabladas trampas que lo acechan a la vuelta de la página menos pensada” Mario Vargas Llosa

“[…] Desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas.” Julio Cortázar

Instrucciones para subir una escalera Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
   Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
   Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

Fragmento de Rayuela Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Inconvenientes en los servicios públicos Vea lo que pasa cuando se confía en los cronopios. Apenas lo habían nombrado Director General de Radiodifusión, este cronopio llamó a unos traductores de la calle San Martín y les hizo traducir todos los textos, avisos y canciones al rumano, lengua no muy popular en la Argentina.
   A las ocho de la mañana los famas empezaron a encender sus receptores, deseosos de escuchar los boletines así como los anuncios del Geniol y del Aceite Cocinero que es de todos el primero.
   Y los escucharon, pero en rumano, de modo que solamente entendían la marca del producto. Profundamente asombrados, los famas sacudían los receptores pero todo seguía en rumano, hasta el tango Esta noche me emborracho, y el teléfono de la Dirección General de Radiodifusión estaba atendido por una señorita que contestaba en rumano a las clamorosas reclamaciones, con lo cual se fomentaba una confusión padre.
   Enterado de esto el Superior Gobierno mandó fusilar al cronopio que así mancillaba las tradiciones de la patria. Por desgracia el pelotón estaba formado por cronopios conscriptos, que en vez de tirar sobre el ex Director General lo hicieron sobre la muchedumbre congregada en la Plaza de Mayo, con tan buena puntería que bajaron a seis oficiales de marina y a un farmacéutico. Acudió un pelotón de famas, el cronopio fue debidamente fusilado, y en su reemplazo se designó a un distinguido autor de canciones folklóricas y de un ensayo sobre la materia gris. Este fama restableció el idioma nacional en la radiotelefonía, pero pasó que los famas habían perdido la confianza y casi no encendían los receptores. Muchos famas, pesimistas por naturaleza, habían comprado diccionarios y manuales de rumano, así como vidas del rey Carol y de la señora Lupescu. El rumano se puso de moda a pesar de la cólera del Superior Gobierno, y a la tumba del cronopio iban furtivamente delegaciones que dejaban caer sus lágrimas y sus tarjetas donde proliferaban nombres conocidos en Bucarest, ciudad de filatelistas y atentados.
Enlaces externos:

Google this!

Si un sitio web no puede ser encontrado en google, ¿deja de existir?

Allá por los ´20, si una estrella de cine / político / contratista / abogado o ser humano no aparecía en una de las muchas publicaciones del magnate de los medios William Randolph Hearst, se la consideraba muerta.

¿Y hoy?, ¿qué pasa con aquellos que son marginados de uno de los motores de búsqueda más famosos, importantes e influyentes del mundo entero? Creo que esta pregunta sería la versión moderna del sí un árbol cae en el bosque y no hay nadie allí para oirlo, ¿realmente cae?

Entrevista con un falopero

por Giacomo Aldo Yangrante

La cerveza caliente y el choripan frío. Tal como me gusta. El dueño del bar “Las del fondo” es como una madre para mí, siempre estuvo conmigo para darme una sabia palabra de aliento, consolarme cuando la vida me daba la espalda y cuidar de que no me ahogara en mi propio vómito. Tengo un sobrino falopero, me dice mientras sirve el bermú a una pareja de turistas suecos sin dientes, tengo un sobrino que es falopero, repite. Yo me encontraba igual que siempre, solo que con pantalones esta vez. Aguantando la intemperie como se dice. Hace mucho que se droga? le pregunto para disimular que estoy metiendo mano en el tarro de las propinas. No sé, tampoco me importa solo quería fingir el comentario social. Deberías ser diputado. El dueño del bar “Las del fondo” es como una madre para mí

Hice algunas breves averiguaciones y localicé al muchacho de marras en Villa Adelina. Revisé mi guía t de 1998 y encontré que el paisaje no había cambiado tanto. Pensé que sería una buena idea, entrevistarme con un falopero, ver de qué estaban hechos, saber cómo defenderme si algún día deciden tomar las calles y bañarse en la sangre de nuestros niños pequeños.

Si ustedes no lo saben, yo se los puedo decir: no hay nada que destacar el urbanismo imperante en Villa Adelina. Apenas algunas casas tuberculosas, un montón de ébano creciendo en las zanjas y la vergüenza de las sociedades actuales. Llovía torrencialmente, aún así mantengo mi posición de que las sandalias son la mejor forma de andar por la vida. Pero debí ponerme medias. Read More