Entrevista con un falopero

por Giacomo Aldo Yangrante

La cerveza caliente y el choripan frío. Tal como me gusta. El dueño del bar “Las del fondo” es como una madre para mí, siempre estuvo conmigo para darme una sabia palabra de aliento, consolarme cuando la vida me daba la espalda y cuidar de que no me ahogara en mi propio vómito. Tengo un sobrino falopero, me dice mientras sirve el bermú a una pareja de turistas suecos sin dientes, tengo un sobrino que es falopero, repite. Yo me encontraba igual que siempre, solo que con pantalones esta vez. Aguantando la intemperie como se dice. Hace mucho que se droga? le pregunto para disimular que estoy metiendo mano en el tarro de las propinas. No sé, tampoco me importa solo quería fingir el comentario social. Deberías ser diputado. El dueño del bar “Las del fondo” es como una madre para mí

Hice algunas breves averiguaciones y localicé al muchacho de marras en Villa Adelina. Revisé mi guía t de 1998 y encontré que el paisaje no había cambiado tanto. Pensé que sería una buena idea, entrevistarme con un falopero, ver de qué estaban hechos, saber cómo defenderme si algún día deciden tomar las calles y bañarse en la sangre de nuestros niños pequeños.

Si ustedes no lo saben, yo se los puedo decir: no hay nada que destacar el urbanismo imperante en Villa Adelina. Apenas algunas casas tuberculosas, un montón de ébano creciendo en las zanjas y la vergüenza de las sociedades actuales. Llovía torrencialmente, aún así mantengo mi posición de que las sandalias son la mejor forma de andar por la vida. Pero debí ponerme medias.

Llego a un pequeño rancho desprovisto de paredes y pregunto por el sobrino de mi madre putativa. Alguien me indica que esta durmiendo los bajos fondos y tengo que descender una escalera de metal hasta un sótano hecho de carne picada para verlo. Lo primero que me llama la atención es que se parece a Nicholas Cage. Tanto, que casi le pido un autógrafo.

Podés decirme tú nombre completo?

Tú nombre completo. El chico es un listillo, muy bien pero no hice cuatro horas de viaje en tren para que me traten como lo hace mi esposa. Es hora de conseguir algunas respuestas

Me dijeron que sos falopero

Te dijeron bien

Y te parece bonito?

Bueno, a mí me gusta

Decime y cuántas entradas en la comisaría tenés?

Ninguna

Ninguna? No me sorprende, los policías de hoy día no pueden hacer nada bien. A qué edad cometiste tu primer delito

Cuando tenía cuatro años agarré un chupetín picodulce del almacén de Gennaro. Acá a dos cuadras

Comenzaste de chiquitito, ya me parecía

Igual, muerto de vergüenza, le confesé todo a mi papá y él me llevó para que me disculpe con Don Gennaro y le pague el chupetín

Ahí está la clave de todo el falopeo, pensé, un padre autoritario. Cuando fue la primera vez que tu viejo te pegó?

No, mi viejo? Nunca. Decía que la violencia era el camino de los débiles. Era seguidor de Ghandi

Así que tu viejo no sólo era autoritario represor sino también fumeta como vos. Entiendo. Y tu madre, a qué edad supiste que era prostituta?

Un momentito señor, mi madre es maestra en la escuela 31. El año pasado los alumnos le dieron un premio por la trayectoria.

El panorama empeora: el chico no sólo fue dominado por un padre castrador y marihuanero sino que también debía soportar a una madre que hacía la calle y encima se encamaba con los padres de sus compañeritos de colegio. La humanidad es pura putrefacción. Entonces, repetime cuantas veces estuviste en cana?

Nunca, ya le dije

Ni siquiera una vez?

No, nunca

Pero es imposible. Estas esperando que crea que en todos tus años de falopero no has ido nunca preso?

No, por qué iba?

Por falopero, es obvio. El chico ya no logra estar en contacto con la realidad, contesta con evasivas y parece muy interesado en mi entrepierna

Sólo la miré una vez! Además, por qué habla como un texto descriptivo?

Qué sabe un falopero de los textos descriptivos?

Soy profesor de Lengua y Literatura

Cómo?

Sí, estudié en un profesorado de acá cerca y luego hice la licenciatura. He participado en diversos ensayos y libros de textos, así como me encargué de una biografía analítica de Proust de más de mil doscientas páginas. Y todo eso antes de cumplir los 23 años

No pude aguantar aquello. Me levanté y muy amablemente fuí escoltado a la puerta por dos ordenanzas leoninos. El mundo es un universo extraño donde las realidades se funden y las calabazas esperan el ruido de una entrada galáctica. El sobrino falopero del hombre que es como una madre para mí quedó perdido en sus sueños de glorias inventadas y ríos de ficciones mal colocadas. Salí al infinito sabiendo que mi camino era todavía sinuoso y argentino, pero mío al fin de cuentas.

Ya lo narró señor, ahora, podría salir de mi casa?

Extraído del libro “Ése hombre que nos acompaña” selección de artículos periodísticos y de crítica del autor colombiano

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s