(Los Simuladores, parte II)

Segunda parte de nuestro recorrido por la carrera armamentística del programa.

Promediando el primer año de emisión, D’Elia, Peretti, Fiore y Seefeld pasaron de ser “actores secundarios” a Famosos. Hacían apariciones especiales en otras series, sufrían programas homenaje, participaban de concursos de juego, etcétera. Aparecían hasta en la sopa y nadie se cansaba. La noticia de que el segundo año de Simuladores sería también el último, tomó a mucha gente por sorpresa. Se habló de peleas de ego, problemas de presupuestos, dificultad para vender productos derivados (remeras, muñecos, boludeces al respecto).

Las verdaderas razones del final fueron expuestas muchísimas veces por Szifrón, aunque su voz quedó tapada entre todas las demás opiniones. Lo cierto era que las ideas se comenzaban a agotar y la cantidad de capítulos memorables (donde todos los resortes argumentales funcionaban de mil maravillas) se redujo a momentos específicos de algunos episodios.

Segundo ciclo

Con el motor aceitado, Szifrón y compañía deciden acortar el tiempo de los operativos y aportar dos sub tramas paralelas, una anecdótica y la otra que fuera a ir desarrollándose a lo largo de estos nuevos trece capítulos.

Por un lado, la serie va exagerando aún más los rasgos característicos de cada personaje. Santos se vuelve aún más melancólico, metódico y obsesivo; Medina alcanza cuotas de cursilidad vergonzantes, Ravenna se vuelve un hombre sin ninguna preocupación en el mundo. El único con “verdaderos” problemas es Lampone, cuyos conflictos se convierten en relevantes para ciertos capítulos y son sus propias inseguridades lo que servirá de excusa para la disolución ficticia del grupo.

La segunda línea argumental, es más seria: Milazzo, un estafador a quién el grupo sacaba del negocio enviándolo un año al impenetrable chaco-salteño, descubre el engaño y decide cobrar venganza. A través de sus averiguaciones, conocemos un poco más el pasado del grupo y las razones de Santos para crearlo. Aunque todo sigue bajo un halo de misterio e incertidumbre.

Como decía en líneas anteriores, los agujeros ueros argumentales se comienzan a ver y muchos operativos ocurren casi “por que sí”. A pesar de mantener una calidad artística incomparable, la serie se reciente. La popularidad del show seguía en alza y la gente seguía el programa con devoción. Muchas personas esperaban el anuncio de la película, en cualquier momento. Incluso se llegó a especular que el capítulo final no sería sino un puente para Los Simuladores The movie. No por nada, el capítulo once terminaba con un destino incierto para los personajes.

Interludio.

En el post pasado, contaba que el piloto del programa se filmó más o menos en la misma época en que Szifrón dirigía su primer largometraje.

También comentábamos que este piloto, estaba más inclinado hacia el género policial y muchísimo menos hacia el humor. Es más, el capítulo terminaba con una melancólica conversación entre Lampone y Medina, que dejaba un mal sabor de boca (totalmente adrede por los realizadores).

La película se estrenó en Agosto del 2003, y fue una víctima del éxito de Simuladores.

Protagonizada por Daniel Hendler, Dolores Fonzi y Gustavo Garzón,  la trama seguía a Ezequiel Toledo (Hendler) un estudiante de arquitectura, mientras persigue por la ciudad a quién sospecha es el amante de su novia. A pesar del buen recibimiento de la crítica, el público le dió la espalda. La tildaron de aburrida, confusa, pesada y lenta, entre otro montón de características desagradables.

Ocurrió que la gente esperaba ver el mismo tono pasatista, ligero y optimista de la serie, además de reírse a carcajadas. Después de todo, tenía guión y dirección del capo máximo, cerebro ideológico de Simuladores. Vista de nuevo, El Fondo del Mar es una película muy entretenida, con bien pensados momentos de humor y una trama manejada con el habitual buen pulso de Szifrón. Además de estar muy bien interpretada, sobre todo en las escenas que Hendler y Garzón comparten.

El capítulo Final

En Diciembre, con una campaña publicitaria que comenzaría meses antes, debutó el Capítulo Final de Simuladores. Hoy por hoy, un clásico de la televisión.

La trama está dividida en dos partes. La primera, termina la sub trama de Milazzo de una manera tan exagerada como todas las soluciones de la serie pero funcional y coherente. Imposible no creerse el plan que le proponen a Milazzo. Además, también se cierran las averiguaciones acerca del pasado de los Simuladores y se nos revela el verdadero nombre de Santos.

La segunda parte, es un operativo para que un hijo desarraigado vuelva a querer sus pagos y a su familia. Una trama sencilla pero que deja pie a los personajes para replantearse el seguir trabajando juntos.

Milos Forman decía que la fama no se mide por la cantidad de ceros en tu salario, sino por aparecer o no en un crucigrama. Básicamente, que tu imagen figure junto a la consigna “nombre del actor de la foto” significa que has alcanzado a formar parte de la cultura popular. Diez años después de su estreno, Simuladores sigue repitiéndose en nuestras pantallas. Con ratings altos y cumplidores, la vigencia del programa está asegura por mucho tiempo más. Y es una alegría que así sea.

Ojalá y hagan la película.

Curiosidades

  • Szifrón continuó su carrera televisiva con “Hermanos y Detectives” y tuvo revancha en el cine con “Tiempo de Valientes” que sí fue un éxito de taquilla. Actualmente prepara “El extranjero”
  • El formato se vendió a México, España, Chile y Rusia. Se adaptaron todos los capítulos con mediano éxito.
  • Federico D’Elia repitió su rol de Santos en la versión española.
  • No, no existe equivalente al “¿hay un besito para mí?” en la versión mexicana.
  • La serie mexicana es la que más se ha separado de la original. Actualmente, ha renovado para una tercera temporada y, en el cliffhanger de la segunda, el personaje de Santos muere en un operativo que sale mal.
  • La versión rusa se llama Короли игры, algo así como Reyes del Juego.
  • El capítulo “El pequeño problema del gran hombre” traza paralelismos para nada sutiles con el ex Presidente Fernando De la Rúa: un hombre falto de autoestima, políticamente dominado por su ministro de economía (Cavallo) y con la opinión pública en su contra.
  • En “Los impresentables” debía aparecer un tigre pero, por cuestiones de presupuesto, lo cambiaron por un puma. Para cuidar a todos los extras, el animal fue anestesiado bastante para evitar cualquier inconveniente. Szifron no quería realizar la escena porque necesitaba al animal con un poco más de vida. En un intento de “ponerle onda”, decidió gritar “Acción!” a pleno pulmón y eso sirvió… un poco mucho, el animal se despertó y comenzó a correr en dirección de Szifrón. Esto provocó un desmadre de todos los técnicos.
  • “Fin de semana de descanso” es considerado como uno de los mejores capítulos del segundo ciclo. Paradójicamente, es el único que no cumple con el esquema general de la serie.
  • Durante la filmación de “Fuera de cálculo”, debía filmarse la toma de un banco por parte de un grupo comando. La policía del lugar, ajenos a las cámaras, hicieron un entrada a punta de pistola hasta que se les informó del malentendido.
  • Los realizadores negaron que dicho episodio tomara referencias del caso Ramallo.
  • El alien del capítulo “Colaborador foráneo” estuvo realizado con sobras de comida, si prestan atención pueden verse fideos con tuco sobre el lomo del bicho.
  • Debido a la crisis económica, los Simuladores se ven sobrepasados de laburo; por lo que deben formar un segundo grupo al que denominan “La Brigada B”. Esto hace que, implícitamente, ellos sean “La Brigada A”.
  • Otro de los paralelismos con “Brigada A”, cuando un plan resulta a la perfección, Santos se hace prender un cigarro. Lo mismo hacía Hannibal Smith en la serie de los ´80, junto al latiguillo “me gusta cuando un plan sale bien”.
  • Alguna de las frases más recordadas del show fueron: “Milazzo te lo mata a Bin Laden“, “¿No hay un piquito para mí?“, “Tiene cara de boludo pero, así como lo ve, se clava cinco pajas al día“, “El pavo está en el saco“.
  • El engaño final contra Franco Milazzo fue entrenarlo en cultura arabe y enviarlo a asesinar a Bin Laden. ¿Qué pasó después?
  • En la primera repetición del segundo ciclo, se agregó una pequeña escena post créditos. En ella, Milazzo a dos beduinos en Iraq para después desaparecer cual mago.
  • Se podría decir que la serie fue un trampolín para Diego Peretti. Luego del final, protagonizó tres de las películas más taquilleras “No-Darín” de Argentina (la ya mencionada Tiempo de…, No sos vos, soy yo y Quién dice que es fácil?). Hizo obras de teatro y protagonizó otras dos extraordinarias mini series para televisión “Criminal” y “El hombre que volvió de la muerte“. Actualmente, protagoniza la versión argentina de “En-terapia“. Sus compañeros han vuelto a roles secundarios tanto en televisión como en teatro y sigue siendo Simuladores su trabajo más recordado.

Enlaces externos

Reportaje por los diez años

Otra reseña nostálgica

Una apuesta den riesgo

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