(Nada, eso)

Porno

10579989_780340525338219_4431524791232018134_n

 

99 globos rojos es la canción bailable más deprimente de la historia.

La banda alemana Nena conquistó yanquilandia (y por ende, el mundo) en 1983 con 99 Luftballons, una pegadiza melodía popera que invitaba al microdancing. No pasó mucho para que los hijos del General Ford pidieran de inmediato una versión en inglés. Porque está lindo bailar pero si sobre el escritorio de tu Presidente hay un gran botón rojo con forma de mapa mundi, y la palabra “Autodestrucción” grabada a fuego; uno siente el derecho a exigir que le canten en su idioma.

¡Tremenda sorpresa debió haber sido! Porque Nena no estaba en el negocio de las canciones agradables, inocentes y para nada polémicas. Su intención era crear conciencia sobre las armas nucleares y la posibilidad de que el hombre destruya al hombre (y tal vez juntar algunas monedas para un auto, nada grande, que gaste poca nafta y los lleve de un lado al otro).

De la traducción se encargó Kevin McAlea, quien dejó intacto el mensaje pero cambió algunos detalles. A grandes rasgos, esta versión arranca con dos hippies que se van de pepa, compran 99 globos rojos y los dejan volar.

You and I, and a little toy shop
Buy a bag of balloons with the money we’ve got
Set them free at the break of dawn
‘Til one by one, they were gone

Pero un macanudo del Gobierno (estadounidense, presumimos) confunde los globos con misiles y declara estado de alerta.

Ninety-nine red balloons
Floating in the summer sky
Panic lads, it’s a red alert
There’s something here from somewhere else

[…]

Ninety-nine Decision Street
Ninety-nine ministers meet
To worry, worry, super-scurry
Call the troops out in a hurry

Paranóicos, los otros Gobiernos del mundo refuerzan sus ejércitos y, palabra más, palabra menos, estalla la madre de todas las guerras nucleares.

Ninety-nine dreams I have had
Every one a red balloon
It’s all over and I’m standin’ pretty
In this dust that was a city

If I could find a souvenir
Just to prove the world was here
And here is a red balloon
I think of you and let it go

En la última escena, volvemos a nuestra hippie porrera, que vaga sola por una ciudad en ruinas. Mientras espera morir de inanición, se pregunta si podrá encontrar una prueba de que, alguna vez, existió un planeta Tierra. ¿Y qué encuentra? Un globo rojo.

En la versión original, el gobierno alemán confunde los globos por naves alienígenas y envían al ejército para hacerse cargo. Una vez descubierto el error, deciden salir a decir que, en efecto, detuvieron una peligrosa invasión del espacio exterior y son re k-pos aguante Berlín Oriental. El resto de los países, preocupados ante esta demostración de fuerza, se arman hasta los dientes, y una palabra de más aquí, una palabra de más allá, estalla una guerra de 99 años que destruye la tierra toda.

La versión alemana es la canción en “no-inglés” más popular de yanquilandia.

Los Simpson y Wikipedia

Cada capítulo de la serie tiene su página en donde, como mínimo, se incluyen datos del plot, notas de la producción, referencias culturales y rating. Otras entradas incluyen, además, datos sobre el impacto cultural de tal o cual capítulo, casos de censura y trivia del casting. Esto significa que, al día de hoy, hay 570 entradas en dedicadas, exclusivamente, a cada episodio (y se espera que, al menos en lo que va de este año se sumen otros 11 episodios con sus correspondientes entradas en la enciclopedia). A esto hay que sumar otras 26 entradas, a razón de una por cada temporada. 24 han sido dedicadas a los videos juegos inspirados en la serie. 13 a la discografía. Una sobre la película. Cinco sobre los diferentes comics y crossovers. Una página dedicada a los 138 personajes secundarios de la serie (que incluye a la madre de Skinner, la mujer de los gatos y Jimbo, entre otros) y 52 dedicadas a los personajes principales. Lo que nos da un total de 692 páginas de Wikipedia que hablan de Homero, Marge y sus hijos.

Ironía

El automóbil fue inventado por Karl Benz pero su popularidad se la debe a Henry Ford. Este señor (¿cuál? Este) perfeccionó el sistema de ensamblado al punto tal que apenas hora y media te hacían un muñeco de torta motorizado que le sacaba lustre a las rutas. Imagínen una máquina de hacer chorizos pero que hace autos, excepto que nadie puede imaginarse eso. Al día de hoy, el auto es el símbolo más preciso de la movilidad social prometida por el modelo Capistalista: cuando más arriba en la cadena alimenticia, mejor es tu vehículo. Y vienen con cuatro puertas, cromados, aerodinámicos, descapotables, con motor V8, todos aportando su granito de arena a la competencia de quién la tiene más larga. Por eso me causa gracia que todos estos cupidos motorizados se detengan, muzzarella, sin chistar y como pollitos asustados, frente a un enorme círculo color rojo Kremlin. Karl Marx estaría orgulloso.

Dirigió Michel Gondry

Nada, eso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s